MISIÓN SHRI RAM CHANDRA

  Bienvenidos a la práctica de Meditación Sahaj Marg

 

Este apartado ha sido elaborado para ayudarle a comprender y seguir la práctica de Sahaj Marg de la forma más eficaz posible. Los aspectos más importantes de Sahaj Marg aparecen clasificados en los dos títulos siguientes: el método y los maestros.

La esencia de toda práctica espiritual se encuentra en la experiencia práctica. Para poder evaluar plenamente los resultados de Sahaj Marg, se sugiere que realice la práctica durante un período de tres a seis meses, y que durante ese tiempo abandone cualquier otra práctica que esté realizando. Si tiene alguna pregunta, por favor, póngase en contacto con un preceptor para que le informe.

El método de meditación Sahaj Marg se ofrece a través de la Misión Shri Ram Chandra, una organización sin fines de lucro que tiene su centro principal en la India. El maestro espiritual actual, Shri Parthasarathi Rajagopalachari (Chariji) vive en Chennai, e invita a todos los aspirantes sinceros a que lo visiten, allí o en cualquier seminario de los que se celebran por todo el mundo cada año.

Se sabe que la práctica Sahaj Marg ha ayudado a miles de buscadores espirituales por todo el mundo. Se ofrece sin costo alguno, y no se está obligado a nada por aprender y practicar el método, lo único que se requiere es que se esté dispuesto a intentarlo con sinceridad. Si practica con regularidad, sin duda Sahaj Marg le ayudará en sus intentos espirituales.

Le deseamos lo mejor en sus esfuerzos para alcanzar el objetivo de la evolución del ser humano hacia lo más elevado.

¿QUÉ ES LA ESPIRITUALIDAD?

El término ‘espiritualidad’ no tiene nada que ver con lo que normalmente se entiende por religión. De hecho, para Sahaj Marg, la espiritualidad comienza donde termina la religión. Aunque la religión puede llevar a cabo la educación básica del hombre, tan sólo la espiritualidad puede proporcionar un desarrollo posterior cuando se ha llegado a lo que se puede denominar la edad adulta. La religión exige que el hombre mentalmente exteriorice su búsqueda de Dios. El misticismo o la espiritualidad interiorizan la búsqueda y dirigen la mente al corazón del hombre, que es donde en realidad debería comenzar la búsqueda. Dios no es algo externo, que nos espera con una vara en la mano para castigarnos por nuestras faltas. Él está en nuestro interior, y como está dentro, si nos castiga Él mismo tiene que sufrir ese castigo. Por lo tanto, la espiritualidad dirige la atención del hombre hacia el resplandor divino que irradia nuestro propio corazón, creado por la presencia del Creador Mismo en el corazón. Esto nos presenta entonces lo Divino de una manera diferente y nos Lo acerca de tal forma que difícilmente podría estar más cerca. Al encontrarse en nuestro interior, tal Ser no sólo es siempre accesible, sino también fácil de alcanzar, y todo lo que la espiritualidad nos pide que hagamos para llegar al sentido de unidad con Dios es que dirijamos nuestra mente hacia dentro y nos acerquemos a Él con amor.

SAHAJ MARG

Sahaj Marg, que significa “el camino natural” o “el camino sencillo”, es un sistema de entrenamiento práctico en la espiritualidad. En esencia es la práctica tradicional del raja yoga (yoga de la mente), adaptada y simplificada para ayudar a las personas a conseguir la perfección interna, o la realización de Dios. Según las enseñanzas de este sistema, Dios es sencillo y por lo tanto, la forma de alcanzarle también debe ser sencilla. Sahaj Marg ofrece un método natural de meditación, mediante el cual regulamos y perfeccionamos la mente, transformándola en un instrumento útil que nos ayuda a evolucionar para lograr la condición espiritual más elevada.

Es en el contexto de la vida de familia donde se perfeccionan casi todas las características del ser humano y, por lo tanto, el sistema de Sahaj Marg está especialmente concebido para personas con responsabilidades familiares. Enseña que todas las facultades humanas tienen su función legítima y que el uso adecuado de todas nuestras facultades, conduce a una vida equilibrada. Así pues, no hay que seguir dogmas ni rígidas normas de austeridad. Sahaj Marg no reconoce diferencias de raza, sexo, ni ninguna otra diferencia entre las personas, y todas están cualificadas para practicarlo; el único criterio es estar dispuesto a participar.

EL OBJETIVO

Nuestro objetivo es exclusivamente espiritual: llegar a ser uno con Dios. El método Sahaj Marg se basa en el principio de que Dios está presente en todo, y por lo tanto, está presente en todos los corazones. Así pues, meditamos sobre la presencia divina en el corazón en forma de luz y dejamos que esa presencia llegue a ser una realidad en nuestra vida diaria. Al mismo tiempo, vivimos plenamente en el mundo, aceptando los deberes y las responsabilidades de la vida de familia y en la comunidad.

LA TRANSMISIÓN

Un rasgo excepcional de Sahaj Marg es el arte de la transmisión yóguica (también llamado pranahuti: prana = vida; ahuti = ofrenda). La transmisión se define como la utilización de la energía divina para la transformación del ser humano. Esta técnica muy antigua fue redescubierta por Shri Ram Chandra de Fatehgarh (Lalaji). Él transfirió esta técnica a su discípulo, Babuji, quien a su vez la perfeccionó y la transfirió a su sucesor y representante espiritual, Chariji.

Cuando la transmisión es dirigida a nuestro corazón, nos llenamos de una energía más elevada que nosotros mismos. Si ponemos de nuestra parte y practicamos con sinceridad, la transmisión no solamente acelera el progreso espiritual, sino que en realidad aumenta nuestra limitada capacidad de crecimiento.

Otro efecto de la transmisión es que limpia o nos quita las impresiones del pasado y las complejidades (samskaras) que se han formado en nuestra mente y nuestro corazón y que condicionan nuestro comportamiento. A medida que se van borrando estas impresiones del pasado, la vida material va alcanzando una existencia en equilibrio.

Cualquier persona que practique Sahaj Marg, aunque sea por un periodo breve de tiempo, puede sentir la transmisión espiritual. Se puede recibir directamente del Maestro, que es un experto en este arte, o de los preceptores, que han sido entrenados por el Maestro para hacer el trabajo en su lugar.

LA LIMPIEZA

El concepto de eliminar las impresiones o samskaras que ponen obstáculos a nuestro progreso espiritual es fundamental en la filosofía de Sahaj Marg. Estas impresiones existen en todos nosotros y se manifiestan en acciones relacionadas con experiencias pasadas o con hábitos. Están en el trasfondo cuando tomamos decisiones y guían nuestra propia manera de ser. Por lo tanto, mientras persistan, nuestro comportamiento seguirá de una manera compulsiva. Así pues, la limpieza del sistema es de suma importancia.

LOS PRECEPTORES

La persona que practica la meditación Sahaj Marg se llama abhyasi. Un preceptor/a es un abhyasi que ha sido preparado y autorizado por el Maestro para hacer introducciones al sistema de Sahaj Marg y para dar meditaciones de grupo. Los preceptores también dan sittings (meditación con un preceptor) individuales: dirigen la transmisión y limpian las impresiones más profundas y los obstáculos del abhyasi. Así como las impresiones de cada día se pueden limpiar con nuestro esfuerzo personal, las impresiones más profundas tan sólo pueden ser eliminadas por un Maestro capacitado. El Maestro trabaja a través del preceptor para realizar esta limpieza más profunda.

EL MÉTODO

La Práctica Diaria

LA MEDITACIÓN DE LA MAÑANA

Siéntese a meditar durante una hora, pensando que la luz divina está presente en su corazón. Hágalo de una forma sencilla y natural, sin forzar la mente. No debe importarle si no ve la luz. Comience con una simple suposición y siéntese a meditar manteniendo una misma postura, dirigiendo la atención al corazón de forma natural y sin esforzarse en concentrarse. Intente no prestar atención a los pensamientos que se produzcan en esos momentos. Comience la meditación de la mañana diciendo la oración mentalmente una vez (véase más abajo).

Meditar significa pensar o reflexionar sobre una cosa. Por supuesto, es importante que el objeto sobre el que se medita esté en concordancia con nuestro objetivo. Aquí se trata de la realización de Dios, o la auto-realización, por lo tanto, el objeto no puede tener nombre ni forma. Puesto que a la mayoría de las personas les es imposible meditar sobre algo abstracto, los maestros de Sahaj Marg nos han dado el objeto más sutil posible sobre el que meditar: la luz divina en el corazón.

Para practicar el método, siéntese en silencio con los ojos cerrados y sugiérase mentalmente que su corazón está lleno de luz divina. En el sistema de Sahaj Marg, no se pide que se adopte ninguna postura especial (asana). Elegimos una postura en la que el cuerpo pueda estar cómodo durante una hora. Si nota que tiene que cambiar de posición, simplemente acomódese y continúe meditando. Sin embargo, es esencial estar sentado, porque si medita acostado, se dormirá como consecuencia de la relajación.

Con respecto a la luz en el corazón, no hay que ver, ni intentar ver, una luz real. Es sólo la sugerencia de que la luz está ahí. Intente mantener esta idea o este pensamiento continuamente durante una hora. Por supuesto que le vendrán otros pensamientos, pero se nos enseña que los ignoremos. Cuando prestamos atención a un pensamiento, éste va adquiriendo poder y haciéndose cada vez más fuerte. Cuando ignoramos el pensamiento, ¡vemos que desaparece! Puede que haya otros pensamientos en su lugar, pero se tratan de la misma manera. Los maestros dicen: “Trátenlos como a personas no invitadas y se irán.” Si hace esto sistemáticamente en una actitud alerta, verá que es posible experimentar un estado de carencia de pensamientos en tan sólo unos pocos meses. Por supuesto, hay que recordar que esta ausencia de pensamientos no es nuestro objetivo.

Todos estos pensamientos provienen de nuestro interior, de las impresiones o samskaras que se han ido formando con el paso del tiempo. Si prestamos atención a los pensamientos cuando se producen, se hacen más intensos y se suman a la acumulación de samskaras ya existente. Pero si no les prestamos atención, no se hacen fuertes y esa acumulación de samskaras se va reduciendo rápidamente.

Se prescribe que la meditación de la mañana dure una hora -y no menos. Al principio, puede empezar con treinta o cuarenta minutos, y seguir aumentando hasta llegar a la hora. La mayoría de nosotros tardamos bastante en acomodarnos antes de estar realmente meditando, y por lo tanto, si dejamos la meditación después de treinta minutos, puede que en realidad no hayamos meditado. No se nos aconseja que meditemos durante más de una hora cada vez, pero si disponemos del tiempo, no perjudica si tomamos un descanso de diez minutos y meditamos después otra vez durante una hora.

La meditación de la mañana debería empezar antes del amanecer. Es entonces cuando la noche se encuentra con el día y la naturaleza está en un equilibrio perfecto. Cuando meditamos en ese momento de equilibrio, obtenemos gran ayuda en nuestro progreso hacia el objetivo. Si no puede meditar al alba por razones de trabajo u obligaciones familiares, sencillamente hágalo antes de empezar el día, sea a la hora que sea.

LA LIMPIEZA DE LA TARDE

Siéntese durante media hora, sugiriéndose que todas las complejidades e impurezas -incluyendo la densidad, oscuridad, etc. - van saliendo por la espalda en forma de humo o vapor. Piense que en su lugar la corriente sagrada de lo Divino está entrando en su corazón desde el corazón del maestro. No medite sobre lo que quiere eliminar, sencillamente sacúdalo.

La limpieza de la tarde debe hacerse después de haber acabado el trabajo de cada día, y no antes. Durante el día pensamos y hacemos muchas cosas, esto hace que acumulemos muchas impresiones. Cuando hacemos la limpieza después de haber acabado nuestros quehaceres de cada día, eliminamos en cuanto sea posible, todas las impresiones que se han acumulado durante ese día; igual que cuando nos bañamos para limpiar el cuerpo físico.

La forma de hacer la limpieza diaria es sentarse cómodamente e imaginar que las impresiones y complejidades del día salen de nuestro cuerpo por la espalda, en forma de humo o de vapor, y que en su lugar la corriente sagrada de lo Divino está entrando en nuestro corazón desde el corazón del Maestro. Como la limpieza nos lleva a un estado de vacío, que automáticamente se llena con gracia divina, puede que empecemos a meditar. Si vemos que nos ha ocurrido eso, abrimos los ojos durante unos segundos, volvemos a empezar y seguimos con la limpieza.

La limpieza es un proceso muy activo, en el que se nos pide que usemos nuestra fuerza de voluntad para deshacernos de las impresiones. Deben tener presente que en la meditación de la mañana no se usa la fuerza de voluntad, mientras que en la limpieza, esta fuerza tiene un papel muy importante y específico.

El proceso de la limpieza en realidad elimina el origen de esas tendencias, que se manifiesta en lo que hacemos y cómo nos comportamos. Estas tendencias provienen de las impresiones (samskaras) que hemos creado en el pasado. Así pues, la limpieza permite que nos comportemos de forma más natural y que seamos más nosotros mismos.

Junto con el proceso de la limpieza, la meditación va regulando la mente progresivamente y nos va proporcionando cierto control, que ayuda a que no se formen más impresiones. De esta manera, la meditación y la limpieza se equilibran y se apoyan mutuamente para nuestra evolución espiritual. La meditación por sí sola es como tener un coche muy potente que está atascado en el barro; la limpieza por sí sola es como una magnífica carretera en la que hay un coche que no tiene motor. Así pues, la limpieza es de suma importancia para nuestro progreso espiritual.

LA ORACIÓN

Justo antes de acostarse por la noche, siéntese en actitud de súplica y repita la oración mentalmente dos o tres veces. Después, empiece a meditar sobre su verdadero significado e intente perderse en él.

¡OH, Maestro!
Tú eres el verdadero objetivo de la vida humana,
Nosotros somos todavía esclavos de deseos
Poniendo obstáculos a nuestro progreso.
Tú eres el único Dios y poder
Que nos eleva a ese estado.

Cuando vaya a acostarse, repita la oración mentalmente varias veces y medite sobre su significado. Debería ser lo último que se hace antes de que acabe el día, de forma que podamos dormirnos inmediatamente después de la oración-meditación.

Se debe repetir esta misma oración antes de empezar a meditar por la mañana, pero diciéndola sólo una vez. No se usa en la limpieza de la tarde. No debe usarse una y otra vez (como un mantra) durante la meditación o durante el día, ya que todo, incluso lo bueno, puede llegar a hartar y puede crear densidad.

Con esta oración no se ruega, exige o pide nada; solamente se presentan tres hechos. La primera frase dice: ¡OH, Maestro! Tú eres el verdadero objetivo de la vida humana. En este contexto, “Maestro” se refiere a Dios, solamente a Dios, el verdadero Maestro que se encuentra en todos y cada uno de los corazones. Así pues, esta frase sirve para personas de cualquier religión. En realidad, la primera frase dice: ¡Dios! Tú eres el verdadero objetivo de la vida humana, y nos recuerda la verdadera naturaleza del objetivo que intentamos alcanzar.

La segunda frase de la oración dice: Nosotros somos todavía esclavos de deseos poniendo obstáculos a nuestro progreso. Aquí no pedimos a Dios que quite ni que cambie nuestros deseos. Tan sólo estamos reconociendo con actitud humilde que nosotros somos los que creamos nuestros problemas. Humildemente exponemos que nuestros deseos se interponen en el camino de nuestro progreso espiritual. Si se usa eficazmente, esta oración nos ayudará a prevenir que se desarrollen deseos en el futuro.

La tercera frase dice: Tú eres el único Dios y poder que nos eleva a ese estado. Aquí reconocemos el hecho de que no podemos progresar solamente por nuestro propio esfuerzo. Aceptamos que sólo Dios puede ayudarnos y elevarnos a ese estado de existencia más elevado. De nuevo, dése cuenta de que de ninguna manera estamos pidiendo ayuda.

Así pues, la primera afirmación pone ante nosotros el objetivo: Tú (Dios) eres el verdadero objetivo de mi vida -no tus poderes, ni tu belleza, ni tu riqueza, ni siquiera el universo, sino solamente Tú. La segunda frase identifica lo único que impide nuestro progreso, concretamente nuestros deseos. Y la última frase afirma que Dios mismo es el único medio por el cual alcanzamos el objetivo.

Por lo tanto, podemos expresar la oración de nuestra Misión con palabras más sencillas y decir: “Amado mío, tú eres el verdadero objetivo de mi vida. Lo que se interpone entre nosotros son mis tontos deseos y afanes para conseguir tus poderes, tu belleza, tu riqueza. Solamente tú me puedes dar a ti mismo”.

El instrumento más importante e infalible para el éxito es la oración: nos conecta con Dios, a quien nos entregamos con amor y devoción.            -Babuji

Sittings Individuales y Meditación de Grupo

SITTINGS INDIVIDUALES

Si bien las impresiones superficiales se quitan cuando se realiza la limpieza cada día, es en los sittings individuales donde se hace la limpieza más profunda. Junto con la transmisión, esta limpieza profunda quita las impresiones u obstáculos que hay en nuestro camino espiritual y funciona como un catalizador para fomentar el crecimiento y el avance espiritual. También es beneficioso mantener una actitud de humildad, franqueza y paciencia para aceptar lo que nos llegue.

Tengan presente que el papel del preceptor es servir de conducto para el trabajo que realiza el Maestro cuando quita las complejidades más profundas. Los sittings (individuales y de grupo) son más eficaces cuando ambos, el abhyasi y el preceptor, mantienen la actitud interior y la creencia de que es el Maestro quien está dando el sitting.

Se pide a los abhyasis que reciban un sitting individual con un preceptor cada semana o cada dos semanas. Los sittings individuales duran alrededor de treinta minutos. Cuando se está recibiendo un sitting, tanto de grupo como individual, se usa el mismo método de la meditación de la mañana, excepto que no se dice la oración al empezar.

Después del sitting, dediquen algunos minutos para reflexionar sobre la condición, sentimientos, pensamientos y experiencias (si ha habido algunas) que sintieron antes del sitting, durante y después del mismo. Pueden anotarlo en su diario y el preceptor puede preguntarles sobre lo que han sentido. Este ejercicio aumenta la sensibilidad de ambos, el abhyasi y el preceptor. Asimismo, es un buen momento para aclarar todo lo que sea necesario sobre la práctica.

MEDITACIÓN DE GRUPO (SATSANGH)

Es igualmente importante asistir a un satsangh una vez a la semana, o más si es posible. Los abhyasis deben llegar al menos quince o treinta minutos antes de que empiece la meditación, para acomodarse y hacerse limpieza durante algunos minutos a modo de preparación para recibir la transmisión. Al llegar, dejen los zapatos en la puerta y firmen el registro de asistencia. Si hay poco espacio en la habitación, puede que los abhyasis tengan que sentarse más cerca unos de otros para que quepan todos.

Tengan presente que los hombres y las mujeres se sientan separados para el satsangh. Esto no es normal en la cultura occidental, pero el satsangh es un evento muy especial, donde la precisión y la claridad son esenciales. El trabajo del preceptor tiene en cuenta las energías específicas masculinas y femeninas, y según esto, el trabajo resulta más efectivo si están separados. También nos ayuda a concentrarnos en el verdadero objetivo y a olvidar lo que hay a nuestro alrededor, facilitándonos de esta manera entrar en meditación profunda.

Después de la meditación de grupo, seguimos sentados en silencio durante cinco o diez minutos para reflexionar sobre los sentimientos, pensamientos, experiencias y sobre la condición espiritual que sentimos antes, durante y después del sitting, y lo anotamos en el diario. Normalmente, después se realiza una lectura de algún libro del Maestro. También se puede informar sobre seminarios de Sahaj Marg que vayan a realizarse, reuniones locales u otras noticias sobre la Misión.

Tengan presente que los días que vayan al satsangh también deben hacer su práctica diaria: la meditación de la mañana y la limpieza de la tarde.

EL DIARIO ESPIRITUAL

En Sahaj Marg el diario es un registro continuo de nuestro desarrollo y nuestra evolución espiritual. La razón por la que mantenemos este diario se nos hace evidente cuando volvemos a leer lo que hemos escrito después de un año o más. Cuando estamos subiendo una montaña, apenas vemos más allá del camino que hay por encima o por debajo de nosotros, debido a todas las curvas y vueltas que tiene. Pero cuando hemos llegado a una altura considerable, podemos mirar atrás y ver lo que hemos subido. De igual manera, si mantenemos un diario espiritual y lo volvemos a leer, conseguimos ver nuestro crecimiento objetivamente, logrando así un mejor entendimiento y conocimiento del mismo. Sacarán el mayor beneficio del diario si se expresan con sinceridad. Deben escribir de manera clara y sincera, sin ocultar nada. Si lo hacen así, podrán mirar en su interior con absoluta franqueza y valorar su propia condición sencilla y fácilmente. También les ayudará a aceptarse tal y como son, sin sentimientos de vergüenza o culpa, y a corregirse mediante los métodos recomendados en la práctica y con la ayuda del Maestro.

Sugerencias sobre lo que se puede anotar en el diario espiritual:

· La condición espiritual: ¿cómo me siento? Siento ligereza, tranquilidad, sutileza; estoy centrado, agitado, siento densidad, inquietud, etc
· Observar el progreso: tengo más tolerancia, confianza en mí mismo, sencillez, franqueza, disciplina, aceptación, conciencia, sentido de la responsabilidad, menos disgustos, agresividad, etc.
· Las dificultades que encuentro: miedo, resistencia al cambio, inestabilidad, egoísmo, pereza, avaricia, culpa, deseos, fantasías, problemas emocionales; falta de fuerza de voluntad, de confianza, de sensibilidad, etc.

SITTING DADO POR EL MAESTRO LOS VIERNES A LAS 21:00 HORAS

El maestro da sittings directos “a distancia” para aquellos abhyasis de todo el mundo que no tengan acceso a un preceptor. Se realizan a las 21:00 horas, hora local, todos los viernes, e incluso quienes reciban sittings de un preceptor con regularidad se pueden beneficiar de ellos. Los sittings duran normalmente de media a una hora, tan sólo hay que ponerse a meditar como si fueran a recibir un sitting individual.

Los Maestros

EL PAPEL DEL MAESTRO

En Sahaj Marg, el maestro es como un guía para el aspirante, de la misma forma que un alpinista experto es un guía para los montañistas inexpertos. Conoce el camino por experiencia propia y nos puede guiar hacia el objetivo de forma segura, rápida e infalible. El que el Maestro se relacione con nosotros tiene un único objetivo, y éste es nuestro bienestar espiritual.

La palabra “Maestro” es otra forma de decir “Gurú” o guía espiritual. Sin embargo, en Sahaj Marg la idea del Maestro está más relacionada con la idea de lo divino, o con la esencia divina. Aquí lo divino se encuentra bajo muchas formas, por ejemplo, en el Principio Último o Dios; en la presencia divina en un ser humano, como por ejemplo, en un Maestro que esté vivo ahora; y también en el centro divino que hay en nuestro interior, al que llamamos nuestro Ser. Así pues, en Sahaj Marg el Maestro representa el principio divino que se manifiesta en todos los aspectos de la creación, a) como lo Último, b) como guía espiritual y c) como la divinidad que existe dentro de nosotros.

En lo que a nosotros nos concierne, la definición de Maestro es también “alguien que es maestro de sí mismo.” Es decir, una persona así ya no es esclava del ego, ni de los deseos personales por conseguir ganancias mundanas; y como consecuencia es libre para prestar un auténtico servicio a los demás. De ninguna manera esta palabra implica que mantengamos una relación de servidumbre. Por el contrario, en Sahaj Marg el Maestro tiene la capacidad excepcional de crear otros como él, es decir, otros Maestros. Siempre está esforzándose para llevarnos hacia nuestro potencial más elevado, no para satisfacer ninguna necesidad propia, sino sólo para lograr nuestra Realización.

Se necesita tiempo para desarrollar la fe en el guía. El primer paso es crear confianza a través de la experiencia. En este proceso, tan sólo se nos pide que mantengamos nuestro corazón y nuestra mente abiertos a las infinitas posibilidades de nuestra relación interior con el Maestro y que cooperemos con su trabajo, haciendo la práctica tal y como se pide. De esta manera, aprovechamos completamente la ayuda espiritual que se nos ofrece.

En Sahaj Marg, se admite que la existencia de un Maestro vivo es indispensable para nuestro progreso espiritual. Les ofrecemos una corta biografía de los tres Maestros del sistema.

L a l a j i

Shri Ram Chandra de Fatehgarh, U.P.
1873-1931

Shri Ram Chandra de Fatehgarh, conocido cariñosamente como Lalaji (pronunciado Lálaji), fue el primer maestro de la Misión Shri Ram Chandra y redescubrió el antiguo arte de la transmisión. Perteneció a una distinguida familia de terratenientes, procedente del distrito de Mainpuri, en India. Su padre fue Superintendente Fiscal y su madre, una mujer devota que falleció cuando Lalaji tenía tan sólo siete años, dejándole la huella de su intensa fe.

Desde su niñez, Lalaji se sintió atraído hacia Dios y también mostró un gran amor y aptitud hacia la música. Fue educado por un tutor particular y aprendió el hindi de su madre, recibió educación posterior en la Mission School de Farrukhabad. Tras la muerte de su madre, fue criado por otra señora a la que le profesaría gran cariño y estima durante toda su vida.

Su padre falleció poco después de que Lalaji contrajera matrimonio. En un corto periodo de tiempo, también perdió a su hermanastro mayor y todo lo que quedaba de las propiedades de su familia. Aceptó todas estas desgracias con buen talante y valentía y empezó a trabajar para uno de los socios de su padre en Fatehgarh.

Lalaji estaba convencido de que llevar una vida normal, formando parte de una familia, es lo que más favorece el desarrollo personal, y creía que todo aspirante sincero puede progresar hasta conseguir los mayores logros espirituales, cumpliendo a la vez con las responsabilidades familiares. Redescubrió y mejoró el antiguo método de raja yoga del pranahuti, por el que el Maestro transmite energía divina al corazón del aspirante para acelerar su desarrollo espiritual. De esta forma, el objetivo espiritual más elevado, que en el pasado había estado reservado para los ascetas y penitentes, se puso al alcance de todos.

Su personalidad, forma de vida y comportamiento general hicieron que Lalaji se ganara el respeto y el cariño de sus vecinos. Fue muy amado tanto por los hindúes como por los musulmanes, y aunque amaba a sus seguidores con todos sus defectos, también mantenía una disciplina estricta. Frente a las prácticas de su época, él estaba muy en contra de los rituales y de la adoración de ídolos y a favor de que las viudas se volvieran a casar, así como a favor de la educación de las mujeres.

Le repugnaban los alardes de todo tipo y aconsejaba a los aspirantes que se mantuviesen alejados de los poderes hasta que hubieran alcanzado el objetivo y hubieran perfeccionado la disciplina. Creía que todos los aspirantes necesitaban un Maestro espiritual, y que se debía tener mucho cuidado a la hora de elegirlo. Su puerta estaba abierta a todos y con frecuencia transmitía a sus seguidores hasta las dos de la madrugada. Consideraba que la moralidad era esencial para la autorrealización y que el amor era la práctica espiritual más grande.

Lalaji falleció el 14 de agosto de 1931, dejando que Babuji continuara con su trabajo de elevar espiritualmente a la humanidad.

Dichos de Lalaji:

Dios se ha ocultado dentro de su corazón y les ha dejado mostrarse. Ocúltense ustedes y dejen que se muestre Dios. Éste es el verdadero sadhana (practica).

Los sufrimientos son regalos de Dios. Poseen muchos secretos.

Nunca ofrezca consejo a nadie a no ser que se lo pidan, de lo contrario puede tener malos resultados. Si ve algún defecto en alguien, rece para que se libere de él.

B a b u j i

Shri Ram Chandraji de Shahjahanpur, U.P.
1899-1983

Babuji (pronunciado Bábuji) nació el 30 de abril de 1899 en Shahjahanpur, un pueblo grande del estado de Uttar Pradesh, en el norte de India. Le llamaron Ram Chandra en honor a un gran personaje de la historia de la India. Su padre fue abogado y erudito reconocido, y dio una amplia educación a su hijo, enseñándole inglés, urdu y persa, quizás esperando que siguiera sus pasos. Pero desde una temprana edad, el anhelo de Ram Chandra por la realización espiritual relegó a un segundo plano el resto de sus intereses.

Fue empleado del juzgado, y de este trabajo procede el nombre con el que cariñosamente se le conoce (“babu” que significa “empleado”, el sufijo “ji” es una expresión honorífica que indica respeto y que a menudo se añade a nombres y títulos en India). Permaneció en ese puesto en el juzgado del distrito de Shahjahanpur durante más de treinta años. Contrajo matrimonio a la edad de diecinueve años. Su esposa, Bhagwati, tuvo dos hijas y cuatro hijos y falleció en 1949.

El 3 de junio de 1922, Babuji conoció a su Maestro (Lalaji), que por casualidad se llamaba igual que él y que vivía en la ciudad de Fatehgarh, no lejos de Shahjahanpur. Lalaji reconoció que Babuji era el hombre que se le había aparecido años antes en un sueño, la persona que estaba destinada a sucederle como líder de un gran renacimiento espiritual. A pesar de que maestro y discípulo se vieron solamente unas pocas veces antes de la muerte de Lalaji en 1931, el pensamiento de su Maestro permaneció continuamente en la mente y en el corazón de Babuji desde su primer encuentro hasta que falleció en abril de 1983, a la edad de 83 años.

Cuando hablaba, siempre hacía referencias a Lalaji y nada de lo que decía o hacía por su Maestro era suficiente para expresar el gran amor que existía entre ellos. Babuji escribió en su autobiografía: “Yo proseguí, sin que me importase ninguna otra cosa, hasta que alcancé el nivel que mi Maestro expresó con estas palabras en un sueño, cuando dejó el cuerpo mortal: Yo llegué a ser “Tú” y “Tú” “yo”. Nadie puede decir ahora que yo soy diferente a ti, ni que tú eres diferente a mí.”

Aunque le alentaba un inmenso orgullo en su gran Maestro, por naturaleza Babuji era la más humilde de las personas. La comunicación que se estableció entre ellos después de la muerte de Lalaji, siguió durante toda la vida de Babuji y llenó sus diarios tanto de sorprendentes visiones sobre la naturaleza de la realidad, como de instrucciones prácticas sobre cómo llevar una vida espiritual. Vivió una vida equilibrada, ni le agradaban las buenas palabras ni le desagradaban las malas, con un temple de humildad aunque sin profesar excesiva modestia.

Escribió esto acerca de su condición espiritual: “Parece que hay uniformidad en el amor. Parece que han desaparecido los lazos interpersonales. Tengo el mismo respeto a mi sirviente que a mi respetado padre. Tengo tanto amor por los hijos de los demás como tengo por los míos propios. También creo que el oro es igual a la tierra. Para mí, el devoto y el malvado son lo mismo.

Babuji fundó la Misión Shri Ram Chandra en 1945, a la que dio el mismo nombre de su Maestro. Al principio, viajaba a lugares donde no tenía amigos ni conocía a nadie y recorría el pueblo o la ciudad transmitiendo energía divina. Ahora se puede ver el fruto de su trabajo en el gran número de centros de Sajah Marg distribuidos por toda la India. En 1972, empezó a viajar para ofrecer el método de Sahaj Marg a personas fuera de la India. En esos viajes le acompañaba Chariji, que era el Secretario General de la Misión en la época.

Dichos de Babuji:

El final de la religión es el principio de la espiritualidad. El final de la espiritualidad es el principio de la Realidad, y el final de la Realidad es el auténtico Deleite. Cuando haya acabado también eso, habremos alcanzado el destino.

Tres obstáculos hay en el camino de la Realización: 1) Nosotros lo intentamos, pero no nos esforzamos; 2)Intentamos hacer demasiadas cosas al mismo tiempo; 3)No tenemos confianza en nosotros mismos.

Hemos elaborado una pequeña creación hecha por nosotros mismos, que se manifiesta en nuestra existencia material individual, y que tiene capas y más capas de densidades y de opacidad. Lo que hay que hacer ahora es hacer añicos esas capas de opacidad una por una, y asumir el estado absoluto que teníamos en el momento de la creación. Ésta es fundamentalmente la filosofía de nuestro sistema Sahaj Marg. Por así decirlo, tenemos que disolver esta pequeña creación que nosotros mismos hemos hecho, o sea, tenemos que irnos desplegando.

C h a r i j i

Shri Parthasarathi Rajagopalachari
Nacido en 1927

Shri Parthasarathi Rajagopalachari nació el 24 de julio de 1927, en la localidad de Vayalur, cerca de Chennai (Madrás), en el sur de India. Sus parientes y amigos cercanos le llaman Parthasarathi, y sus asociados le llaman cariñosamente Chari o Chariji. Su madre falleció cuando él contaba con cinco años de edad y su padre nunca volvió a casarse, sino que eligió dedicarse por completo a sus responsabilidades como padre y proveedor de la familia.

Chariji y sus dos hermanos, que eran menores que él, pasaron sus primeros años en diferentes partes de la India, ya que el trabajo de su padre como Gerente de la Compañía de Ferrocarriles implicaba frecuentes traslados de la familia. En su autobiografía, Chariji recuerda su infancia y sus años de juventud con mucha nostalgia y escribe sobre los familiares con los que se relacionó en aquella época con gran amor y cariño. A pesar de ello, la pérdida de su madre tuvo una profunda repercusión en el joven Parthasarathi y dejó un vacío que se mantendría hasta la edad adulta.

Chariji fue un lector voraz desde una temprana edad y se aficionó a la música. Fue un estudiante apasionado de la flauta y se destacó tocando este instrumento, pero las personas mayores de su familia le convencieron para que lo abandonara. Después de acabar sus estudios en la Universidad Hindú de Benarés, consiguió su primer trabajo como ingeniero químico en Indian Plastics Limited. Con este trabajo viajó al extranjero y pasó dos años en la República Federal de Yugoslavia estudiando técnicas de fabricación de plásticos. Se casó con su esposa, Sucholana, en 1955 y dos años después tuvieron a Krishna, su primer y único hijo. Fue también en 1955 cuando Chariji empezó a trabajar para el grupo de compañías T.T. Krishnamachari de Bombay; después lo trasladaron a Chennai (Madrás) y fue ascendiendo hasta ocupar el puesto de Director Ejecutivo de la Compañía Indian Textile Paper Tube. Debido a su trabajo, tuvo que viajar a muchos lugares fuera de India.

Fue consciente del despertar de sus aspiraciones espirituales a la edad de 18 años, después de asistir a una conferencia sobre el Bhagavad Gita. Se dedicó a estudiar este libro minuciosamente, junto a otros textos religiosos y espirituales. Con 30 años, comenzó su formación en la tradición Vaishnava de la religión hindú. Conoció a su Maestro (Babuji) siete años después, en 1964, y comenzó a practicar la meditación Sahaj Marg.

A la vez que cumplía con sus responsabilidades familiares y laborales, Chariji prestaba debida atención a su práctica espiritual y se entregaba con gran dedicación al trabajo de la Misión Shri Ram Chandra. Cuando fue Secretario General, contribuyó en gran medida para que se publicara la literatura de Sahaj Marg y para que la organización en general se fortaleciera. Con el paso de los años, llegó a ser el discípulo más devoto de Babuji y le acompañaba en sus viajes al extranjero, ayudándole en su trabajo espiritual con gran capacidad.

Babuji describió al ser humano ideal como una persona que tuviera “una mente occidental y un corazón oriental” y añadió que se necesitaría a una persona así para guiar a la Misión hacia el futuro con éxito. Vio en Chariji esta mezcla de cualidades, junto con la habilidad clave de saber inculcar disciplina en los demás. Babuji falleció en 1983, dejando instrucciones de que Chariji le sucediera como representante espiritual y Presidente de la Misión.

El trabajo de Chariji ha dado como resultado un notable crecimiento y expansión de las actividades de la Misión por todo el mundo. Ha viajado mucho en los últimos años, presidiendo seminarios y dando instrucciones sobre el sistema de meditación Sahaj Marg. Su libro, Mi Maestro, un tributo personal a Babuji, ha sido publicado casi en 20 idiomas. Sus otros libros incluyen diarios de sus viajes al extranjero con Babuji, una autobiografía y numerosos volúmenes de sus charlas en India y en el extranjero, en los que presenta, interpreta, y amplia las enseñanzas de su Maestro.

En Sahaj Marg se entiende que el Maestro es el mayor de los servidores. Al observar a Chariji, uno ve cómo lleva a la práctica este principio. En la actualidad, toda su existencia está dedicada a la causa espiritual de servir a los demás, un servicio al que está comprometido con una fe inquebrantable en la ayuda divina de su Maestro.

Dichos de Chariji:

Deberíamos practicar primero e intentar comprender después.

La prueba más segura del progreso espiritual es sentir cada vez más ligereza de mente y espíritu.

¿Dónde se puede encontrar a un Gurú? ¿Dónde se puede encontrar un sistema? ¡Hay tantos! Bueno, déjense llevar por su intuición. Como dijo Babuji Maharaj, es sencillo. Una sincera oración traerá al gurú a su puerta. Si tienen un solo objetivo, es fácil encontrar guía.