MISIÓN SHRI RAM CHANDRA

 
El trabajo del Maestro

Charla de Kannan,17 de septiembre en Fiesch, Suiza.

Mis saludos al Venerado Maestro, buenas tardes a todos los hermanos y hermanas. Ayer intenté hablar sobre lo que el Maestro nos ha estado haciendo en tanto que ser humano y guía espiritual, lo que ha estado haciendo como discípulo del Maestro y como Maestro de todos nosotros. Hoy intentaré hablar sobre el tema que el Maestro espera que tratemos, y es el resultado de nuestra práctica tras haber estado muchos o algunos años en Sahaj Marg. Tal y como dijo el Maestro en su Mensaje de Año Nuevo, hemos practicado Sahaj Marg con distintos niveles de sinceridad, distintos grados en la intensidad del propósito y cada uno llevamos haciendo nuestro Sadhana cierto número de años. ¿Por dónde estamos pasando o por dónde se supone que debemos pasar en la práctica de Sahaj Marg? ¿Por qué la práctica de Sahaj Marg es excepcional, en el sentido que nos ofrece resultados palpables en el exterior al igual que en el interior? ¿Qué es la transmisión, que llamamos pranahuti, la cual decimos que es única en el mundo entero y que no encontramos en ningún otro sistema de yoga (por no mencionar otros sistemas)? ¿Qué es lo que nos hace? ¿Qué es lo que hace feliz al Maestro? Creo que todas estas preguntas tienen una sola respuesta, y es ésta: Transformación. Babuji Maharaj describe, define la transmisión de una manera preciosa, en una sola frase, dice: “La Transmisión es la utilización de la energía Divina para la transformación del ser humano.” Se puede apreciar claramente la importancia que Babuji Maharaj da al aspecto de la transformación al decir que la energía divina de la transmisión trabaja en nosotros y hace que salga lo mejor de nosotros, lo cual se produce mediante la transformación del ser humano. Si en nosotros no hay transformación, entonces nuestro abhyas, nuestro sadhana, nuestra práctica es una pérdida de tiempo. Se convierte en un ejercicio inútil. Hay un dicho que dice: “Ni siquiera un idiota hace nada sin esperar un resultado o un fruto de su acción.” Así que si el Maestro da su propia vida, si el Maestro nos empapa con su propia vida en forma de pranahuti, de transmisión, ¿cuál es el resultado? Todas las acciones deben tener algún resultado. Y, ¿cuál es? Babuji Maharaj dice que es la transformación del ser humano. El Maestro dice muy a menudo que es fácil transformar a un animal, es fácil transmitir a un animal, pero a él le resulta muy difícil trabajar con los seres humanos, porque nosotros, a sabiendas o no, consciente o inconscientemente, ponemos mucha resistencia. Tenemos nuestros propios conceptos, nuestras propias ideas, nuestras propias proyecciones, nuestros propios errores, nuestros propios malentendidos y todas estas cosas. Le ponemos una barrera a la transmisión que se supone que debe transformarnos. Por eso en la segunda frase de nuestra oración, recitamos diariamente: “Todavía somos esclavos de deseos, poniendo obstáculos a nuestro avance.” Tal y como les dije ayer, Babuji Maharaj no creó esta oración, le vino desde arriba, le vino en su nivel super consciente. Las palabras son muy claras. En la segunda frase dice: “Todavía somos” y yo quizá lleve diciendo esta oración veinte años, o treinta, y las palabras son muy claras: “Todavía somos esclavos de deseos” Entonces, si nos paramos en la palabra todavía, es una pregunta, porque hemos estado repitiendo diariamente, todavía soy esclavo de deseos. Entonces al día siguiente todavía soy esclavo de deseos. ¿Y qué es lo que me causa? Pone obstáculos a mi avance. Es decir, que efectivamente paramos el trabajo del Maestro, a sabiendas o no, porque ponemos muchas resistencias en forma de deseos. De ahí que la transformación hacia lo que al Maestro le gustaría que nos convirtiéramos, no se vea en el nivel esperado. Porque Babuji Maharaj ha dicho en repetidas ocasiones que por el trabajo que ha hecho en el sur de la India, debería haber producido por lo menos cien personalidades. El hecho de que no haya podido hacer ni una sola en mucho tiempo hasta que nuestro Maestro llegara a Sus pies, demuestra cómo los seres humanos son muy buenos en lo que se refiere a resistir el trabajo del Maestro. Al resistir el trabajo del Maestro, al rehusar nuestra propia transformación hacia niveles más altos de la existencia humana, no estamos negando al Maestro, sino nuestro propio crecimiento, estamos negando nuestro propio progreso y estamos negando nuestra propia vida. Así que no es el fracaso del Maestro, ni es el fracaso del sistema, ni es el fracaso de Sahaj Marg, es mi propio fracaso. Porque tal y como dice el Maestro: “Ningún sistema es infalible.” Una vez le dije: “Sahaj Marg es un sistema infalible. Babuji Maharaj nos dio un sistema infalible.” Pero el Maestro me dijo: “Ningún sistema es infalible. Depende de cómo uno lo utilice.” Entonces me dio el ejemplo de un cuchillo: “Ningún cuchillo es bueno o malo. Depende de lo que uno haga con él. Se pueden cortar verduras. Se puede cortar una fruta, talar un árbol. También se puede practicar cirugía con él. Con un cuchillo también se puede matar a una persona. No es el cuchillo el que tiene la culpa, la culpa es de la persona que lo ha utilizado.” Así que Sahaj Marg no es lo que tiene la culpa, no es el Maestro quien tiene la culpa. Si yo no soy capaz de utilizar Sahaj Marg para mi máximo crecimiento, para mi más alto propósito, estoy fracasando. Si no soy capaz de utilizar al Maestro para mi crecimiento, para mi evolución, el fracaso soy yo. El fracaso no es del Maestro.

Hace unos cuantos años, algunos abhyasis fueron a Calcuta. Estuvieron con la gran señora la Madre Teresa. Le hablaron de nuestro sistema y le dijeron que nuestro Maestro estaba en Calcuta en ese momento. Madre Teresa les hizo una pregunta: “Bien, está muy bien tener un gran Maestro, ¿pero qué hacen ustedes con él?” Al Maestro le gustó mucho la pregunta de la Madre Teresa. Dijo: “Hizo la pregunta adecuada.” Así que, allá está el Maestro. Puede que sea grande, puede que esté en el más alto nivel, pero ¿estoy utilizándolo al máximo de las posibilidades? Ésa es la pregunta. La mejor manera de utilizar al Maestro, la transmisión, la práctica del Sahaj Marg es transformarme a mí mismo en un ser humano mejor, un ser humano perfecto, un ser humano divinizado, y, como dice el Maestro, en el mínimo tiempo posible. Porque nos dio el ejemplo del padre que si su hijo tarda veinte años en salir de una escuela concreta, que sólo tiene cinco cursos, cuánto va a sufrir, cuánto dinero habrá invertido, cuánta energía e interés habrá puesto en él, cuánto de su propio ser habrá puesto para el crecimiento de su hijo. Y aún más si el niño no avanza desde la misma primaria, desde párvulos, cuánto estrés, qué gran tristeza, qué gran presión sufriríamos todos como padres. Es lo mismo que sufre el Maestro cuando nosotros mismos, por nuestra estupidez, por nuestra falta de comprensión, por nuestras falsas ideas, dejamos de progresar.

El Maestro dice que el cambio es inevitable. Babuji Maharaj ha dicho rotundamente: “El cambio es lo único permanente en el mundo.” Todo el mundo tiene que sufrir cambios y la transformación significa cambio. Sin cambio no hay transformación. Todos lo sabemos, todos pasamos por una transformación física. En este mundo, todos nacemos como niños, después crecemos y después maduramos, la adolescencia, nos hacemos mayores y morimos. Pasamos por mucha transformación. Ésta es la transformación física, la transformación externa, la transformación palpable que para todo el mundo es muy fácil de percibir. Pero la que tiene mayor importancia es la transformación interna. Por lo general, en la filosofía india, y especialmente en el yoga tenemos dos transformaciones. Muchas de las escuelas de yoga de hoy en día se centran más en la transformación externa, practicando ciertas posturas y ciertos ejercicios de respiración. Eso le da a uno alguna transformación externa, algún cambio en la vida al nivel físico. Pero no tocan la transformación interna, y Sahaj Marg no nos ofrece transformación externa, ni siquiera transformación interna. En Sahaj Marg tenemos la transformación total, lo que el Maestro llama el Yoga integral. Es para el cuerpo, para la mente y para el alma. Los esfuerzos de Sahaj Marg no se limitan al crecimiento físico de la persona, al crecimiento mental, al crecimiento intelectual ni al crecimiento espiritual. En repetidas ocasiones Babuji Maharaj ha dicho que si una persona practica sinceramente, su crecimiento será tal que lo abarca todo. Eso es lo que el Maestro llama expansión. Cuando me expando, cuando el corazón que hay en mí se expande, permito que el Maestro que está en mi corazón se expanda. Intento manifestar al Maestro que hay en mí, de tal forma que al hacerlo me expando, mis ideas se expanden y así sabemos que estamos en el proceso de transformación.

Pero, ¿qué hay de malo en la transformación externa? La transformación externa no es suficiente. Les contaré una historia de nuestras escrituras, de nuestras historias como la del Pancha Tantra. Había un gran santo llamado Gautama. Estaba meditando bajo un árbol. Un día se chocó con él un ratón que corría temeroso de un gato que lo estaba persiguiendo. Así que el santo tuvo compasión de él y lo transformó en un gato. Entonces el gato se puso muy orgulloso, así que salió para jugar. Y en ese momento llegó un perro persiguiendo al gato. Así que de nuevo el gato tuvo miedo y corrió hacia el santo y el santo lo transformó en un perro. El perro se fue feliz. Al cabo de un rato, regresó corriendo perseguido esta vez por un lobo y de nuevo el santo tuvo compasión de esta pobre criatura. Así que transformó a ese perro en un lobo. Y este lobo se adentró en el bosque y de nuevo le persiguió un gran tigre, un tigre muy poderoso. El tigre salió a jugar, nadie se le acercaba, nadie le retaba. Era muy poderoso, muy fiero, muy bonito y muy majestuoso. Y el tigre pensó: “Ahora soy el más poderoso de la selva, nadie puede tocarme.” Entonces comprendió que había una persona más poderosa que él, el santo Gautama, quien le transformó de ratón a tigre. Así que un pensamiento malvado le vino a la cabeza: “si mato ahora al santo, siempre podré seguir siendo un tigre. Si no, siempre habrá la posibilidad de que vuelva a transformarme en alguna otra cosa.” Entonces con este propósito, el tigre se acercó al santo para matarle. Pero al ser un santo, podía leer el pensamiento del animal, así que de nuevo transformó al tigre en un ratón. El mensaje que nos da esta historia es que la naturaleza interna del ser humano es muy difícil de corregir. Cambiar o corregir la naturaleza inherente de un ser es extremadamente difícil. Son muchas las enseñanzas que nos muestra esta historia. En primer lugar, la transformación externa no es suficiente, porque el santo transformó al ratón en un tigre, pero finalmente la criatura no pudo obtener ningún beneficio al respecto, volvió a ser un ratón. En segundo lugar, la historia nos enseña que incluso cuando se está tratando con poderes, aunque uno sea poderoso, siempre hay alguien más poderoso que uno mismo. Tal y como solía decir el gran campeón de boxeo Mohamed Ali: “Yo soy el más grande, pero Alá es más grande que yo.” Así que siempre hay alguien más grande que yo. Y la tercera cosa es muy importante y fundamental en Sahaj Marg: “Allá donde hay miedo, no hay amor; donde hay amor, no hay miedo.” No pueden coincidir, eso es lo que el Maestro dice. Así que si hay miedo, no está respaldado por el amor. Por eso, a pesar de que el ratón fue transformado en tigre, había un sentimiento común en todos los niveles de transformación, que era el miedo. Por eso, en Sahaj Marg, los Maestros nos aconsejan que nunca alberguemos en nosotros el sentimiento del miedo; nunca debemos sentir inseguridad; nunca debemos sentir ni por un solo momento miedo o duda, porque la duda produce miedo. Por eso, en Sahaj Marg, transformamos el miedo en fe.

Cuando empezamos en el sistema de Sahaj Marg, cuando practicamos sinceramente durante un tiempo, de alguna manera empezamos a creer en la persona que nos da su propia energía. Entonces, empezamos creyendo, y luego, tal y como explica el Maestro, esta creencia se transforma en confianza. Y finalmente esta confianza se transforma en fe. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre creer y tener fe? El Maestro lo explica de una manera preciosa, sólo él y nadie más lo puede decir. Dice: “Creer es la capacidad de creer en aquello que es posible; la fe es la capacidad de creer en lo imposible.” Cuando creemos en algo, lo que suceden son cosas mundanas. Cuando tenemos fe, son posibles los milagros. Por eso tenemos esa afirmación que dice que la fe mueve montañas. Lo que funciona es la fe. El Maestro nos dijo en una ocasión: “No es el Maestro quien hace el trabajo, sino nuestra fe en él la que hace que haga el trabajo.” Por eso, la transformación externa tiene sus propias limitaciones, a pesar de ser necesaria. Entonces, cuando pasamos al siguiente nivel de la transformación interior, ¿es también la que intenta conseguir Sahaj Marg? ¿Es la que nos ofrece Sahaj Marg? Porque la transformación interior sola no es suficiente. El ejemplo típico que nos da la filosofía india dice que la leche se transforma en lo que llamamos yogur. La transformación viene de la propia leche. La capacidad para transformarse en yogur ya está en la misma leche. No hay ninguna otra cosa que pueda transformarse en yogur. Éste es el ejemplo de transformación interna. Pero si pensamos en esto, en Sahaj Marg no nos quedamos únicamente o exclusivamente con la transformación interna, porque la transformación interna debe reflejarse en el exterior. El Maestro dice: “La formación del carácter es responsabilidad de ustedes, la espiritualidad es responsabilidad mía.” “La transformación interna es responsabilidad de ustedes, la manifestación externa de su transformación interna es responsabilidad de ustedes.” Hacemos un flaco favor a nuestro Maestro si fracasamos al expresarla, si fracasamos al manifestarla, si fracasamos al mostrarla a la gente a través de nuestras acciones, si no se nota en nuestros pensamientos y nuestras palabras. Por eso el Maestro dice: “Sahaj Marg no trata meramente la transformación externa, ni únicamente la transformación interna, sino que es la transformación total.”

Una vez, Babuji Maharaj y nuestro Maestro estaban en Tirupati, en el sur de la India y surgió la pregunta de cuál es la cosa más difícil de conseguir para un ser humano. Entonces nuestro Maestro dijo: “Laya Avastha” como llamamos al estado de fusión con la Realidad Suprema. Babuji Maharaj dijo: “No es difícil, es fácil, pero cambiar la cualidad inherente, la naturaleza inherente de un ser humano es lo más difícil de conseguir.” Y le pregunté al Maestro: “¿Cómo puede usted decir algo distinto de lo que dice Babuji Maharaj? Porque estaban ustedes dos tan unidos.” Babuji dijo muchas veces: “Parthasarathi es mi portavoz. Él es mi voz.” “Entonces ¿cómo pudo usted decir algo distinto de Babuji Maharaj?” Entonces el Maestro me dijo: “Kannan, ambas respuestas son correctas. Lo que yo dije fue desde el punto de vista de un abhyasi, lograr el Laya Avastha o estado de fusión es imposible, es muy difícil, por mucho que lo intentemos.” Por muchos años que llevemos de sadhana, nuestra práctica nunca puede movernos de un punto a otro. Porque Babuji Maharaj dice: “Si practicáramos la meditación las veinticuatro horas sin ningún otro pensamiento, tardaríamos cuarenta y cinco años para movernos del primer al segundo punto. Y desde allá, se tarda de cuatro a cinco veces los cuarenta y cinco años para acceder al siguiente punto. Pero en el sistema humano hay innumerables puntos, los cuales no conocemos." El Maestro me dijo que calculó lo que dijo Babuji Maharaj y resultó ser más que millones de años. Dijo que es incluso más tiempo que el lapso de vida del Dios de la Creación del hinduismo.

Entonces, si esto es así, ¿cómo es posible que nosotros podamos progresar tan rápido, transformarnos tan rápidamente en Sahaj Marg? Sin el Maestro es imposible. Ni siquiera podríamos soñar, ni si quiera podríamos imaginarnos nuestro progreso espiritual. Por eso el Maestro dijo que desde el punto de vista del abhyasi era alcanzar el Laya Avastha. Pero lo que dijo Babuji era desde el punto de vista del Maestro. Después de haber trabajando tanto, de estar trabajando tanto en los seres humanos de este planeta, en la tierra, por todo el mundo, concluyó desde su experiencia que le era imposible transformar la naturaleza inherente del ser humano. No es que el Maestro no pueda hacerlo. Puede hacerlo en un solo segundo. Una vez me dijo: “En un único sitting es posible hacer una limpieza total, pero la persona moriría.” Entonces le dije al Maestro: “¿Y qué?” Entonces el Maestro dijo: “Lo mismo le dije yo a Babuji Maharaj.” Cuando Babuji Maharaj le dijo: “En un único sitting es posible lograr la limpieza total, pero la persona moriría.” Entonces el Maestro dijo: “Me senté frente a Babuji y dije: ’Babuji, estoy preparado’” Entonces Babuji dijo: “¿Preparado para qué?” Dijo: “Para limpiarme totalmente.” Entonces Babuji dijo: “Ni siquiera por el bien de la espiritualidad uno no debe nunca cometer un asesinato, no debe matar a una persona.” Y entonces el Maestro añadió que además ningún tribunal del mundo podría demandarle por ello; nadie podría saber que es el Maestro quien mató al abhyasi. Ningún tribunal de la tierra le podría acusar como responsable. Pero él se considerará responsable ante la Ley de la Naturaleza. Él trabaja bajo la Ley de la Naturaleza. Y para él, la Ley de la Naturaleza es su Maestro.

En una charla reciente en Manapakkam, el Maestro incluso dijo que haga lo que haga, tiene que rendir cuentas a su Maestro. Cuando leemos Autobiography, Volume 2 de Babuji Maharaj, nos aporta tantas enseñanzas. Incluso para tomar un vaso de agua, Babuji pedía permiso a su Maestro Lalaji Maharaj. Le pedía permiso incluso para dormir fuera del dormitorio de un lugar concreto, por estar lleno de mosquitos. Hasta esos niveles llegaba y habían llegado ambos a una fusión total del uno con el otro. Ésa es la transformación total que se practica, que se logra en Sahaj Marg si es que estamos preparados para ella. Por eso el Maestro dice que el Yoga se define de muchas maneras. Todos conocemos la definición sencilla que dice que el Yoga es Unión, la Unión del Alma individual con el Alma Suprema. Por supuesto que ése es uno de los significados de la palabra Yoga. Pero Yoga también quiere decir equilibrio. Una de las mejores definiciones de Yoga en el Bhagavad Gita dice: ‘equilibrio en toda nuestra vida, en todas nuestras actividades’. Yoga es ese equilibrio o simetría. Yoga es aportar equilibrio a mis pensamientos, a mis acciones, a mis palabras. Por eso el Maestro nos aconseja que nuestro cambio externo debe ser un reflejo de nuestro cambio interior. Nuestra transformación interna, el proceso espiritual por el que estamos pasando, se debe manifestar exteriormente. Si no, no sirve de nada. Si no limpiamos, me refiero a la limpieza de la casa, si no mantenemos nuestro entorno limpio, entonces ¿de qué sirve la limpieza interior?

Así pues, el Maestro dice: “Nuestra limpieza interna debe reflejar nuestra limpieza externa.” ¿De qué sirve entonces mantener la atmósfera exterior muy limpia, y en cambio impura la interior? Recuerdo en una ocasión que un abhyasi de otro centro fue a casa del Maestro. Después de la meditación dijo, fue durante uno de los sittings en su casa, dijo que había sentido la presencia de Babuji Maharaj, y que estaba sentado en una cloaca luchando para poder respirar. Entonces pensó: “Por qué Babuji Maharaj está luchando en este lugar? ¿Por qué estará sentado en un lugar así? ¿Dónde está este lugar? ¿Puedo ir a ayudarle?” Así pues, continuó meditando y llegó a la conclusión de que se trataba de su corazón.

Así es como estamos todos nosotros. Si el Maestro decide quedarse en nuestros corazones es por su generosidad, por su grandeza, por su compasión y por su amor a la humanidad. Como decía Babuji Maharaj: “Si no, ¿quién haría ese trabajo? El trabajo que estoy haciendo es el de carroñero.” Dijo: “El Maestro es una aspiradora universal, porque no para de limpiar y limpiar.” Como decía Babuji Maharaj: “Mis abhyasis son más rápidos. Cuanto más rápido les limpio, más rápido adquieren nuevos samskaras.” Para eso somos muy buenos y así es como están las cosas, pues consciente o inconscientemente, no participamos en el proceso de transformación que al Maestro le gustaría que lográramos en este mundo antes del final de su vida. A nadie le gustaría cobrar 100 millones de dólares después de morir. Así pues, el Maestro dijo: “Durante mi vida, mientras que estoy vivo, quiero verles a todos en el más alto nivel.” Entonces, es nuestro deber mostrarlo en nuestras acciones. Por eso Babuji Maharaj dice de la transmisión: “Es la energía divina para la transformación de los seres humanos.” En el libro Voice Real escribe lo que hace la transmisión, dice: “Todo en él (se refiere al abhyasi) se regula, llevándole a una condición de equilibrio y moderación.” Ésta es la transformación que Babuji espera de todos nosotros. Quiere que estemos en una condición de equilibrio y moderación. Estas dos palabras son exclusivas de Sahaj Marg porque Lalaji Maharaj nos las dio. Hasta entonces, la espiritualidad se practicaba para muchas cosas diferentes. Pero Lalaji Maharaj puso mayor énfasis en estas dos. Dijo: “Equilibrio y moderación.”

Si lo analizamos, veremos la grandeza de esa personalidad que quería que hubiera equilibrio y moderación en todas nuestras acciones, en todos nuestros pensamientos y en nuestras palabras. Es lo mismo que dice Lord Krisna en el Bhagavad Gita. Lograrlo requiere alguna práctica de nuestra parte.

El Maestro ha hablado, sobre todo en los países de occidente, sobre los códigos de conducta y la moralidad. Durante la celebración del aniversario de Babuji Maharaj del 1985 en Vorauf, Alemania, el Maestro dio una serie de charlas (están publicadas en un libro), y la primera de ellas fue sobre la moralidad. Dice: “La moralidad es universal”. Es como el hambre. El hambre no es diferente en India o en Europa. No decimos que hay hambre india o hambre europea. El hambre es el hambre. De la misma manera, la moralidad es una sola; es un deber para todo el que se tome en serio el progreso espiritual. Por eso, Lalaji Maharaj escribió que aunque alguien diga que es santo y haya progresado bastante en la espiritualidad, si carece de moralidad, no es un ser humano. Esto es lo que ha escrito Lalaji Maharaj y lo que Babuji Maharaj ha citado de él en su libro Voice Real. Así que, tal es la importancia que dan los Maestros de Sahaj Marg a nuestro comportamiento externo, a la moralidad. ¿De dónde llega el comportamiento externo? Desde dentro. Así que el interior debe reflejarse en el exterior, nuestros amigos, nuestros parientes, nuestros compañeros en la oficina y en los demás lugares, sólo nos juzgan por nuestras acciones externas, por nuestro comportamiento. Si no me comporto de una forma concreta, estoy desacreditando a mi Maestro; estoy dándole mala fama a mi Maestro; estoy perjudicando enormemente a mi Maestro. Por mucho que mi Maestro me haya elevado, si me faltan los códigos morales, si fracaso a la hora de mostrar o manifestar la transformación, la transformación interna, entonces el Maestro no estará contento conmigo. Y por eso: “La transmisión es la utilización de la energía divina para la transformación del ser humano.” Y cuando el Maestro utiliza la palabra transformación, (actualmente el Maestro ya no la dice más) se refiere de hombre animal a hombre humano. Esto es lo que decimos a la gente que quiere formar parte de nuestra Misión. De un ser animal, nos convertimos en un ser humano; pero el Maestro dice: “No” Los animales son mucho mejor que los seres humanos. Así que tenemos que decir: “De seres humanos de bajo nivel a seres humanos de un nivel más alto, al ser humano perfecto que es sinónimo de la divinización.” Por eso el Dr. Varadachari dijo una vez: “En Sahaj Marg se pretende hacer que una persona normal se convierta en una extraordinaria y no lo opuesto.” Así que el Maestro pretende hacernos a todos extraordinarios desde lo que somos. Babuji Maharaj escribe en su libro que quiere que el comienzo sea el nuestro propio, mientras que el final debería ser como el suyo. Todo el mundo tiene un comienzo distinto, pero Babuji Maharaj dice que el final debe ser como el suyo, que es el infinito. Por lo tanto, la transmisión que da el Maestro nos lleva hacia el infinito. Nuestra mente tiene siempre esa característica peculiar de llevarnos hacia abajo, lo que en Yoga llamamos los vritties. Es decir, las tendencias de la mente generalmente nos llevan hacia abajo, hacia las cosas mundanas. Pero lo que se hace en Sahaj Marg es que el Maestro viene a nuestro nivel, utiliza la transmisión que es él mismo y nos lleva, tal y como dije ayer, a ese estado. Ahora bien, cuando bajamos es como la parábola en matemáticas; él viene a nuestro nivel, nos empuja, nos eleva cada vez más junto con él, de manera que en ambos niveles el Maestro y el abhyasi son una única cosa.

Eso es pues lo que él hace con la transmisión, eso es lo que hace con sus enseñanzas, eso es lo que hace con su propia vida. ¿Y de qué forma funciona la transmisión en nosotros? El Maestro transmite desde su corazón. Para cualquier actividad, necesitamos por lo menos tres cosas: se debe tener un deseo de trabajar. De no ser por mi deseo de venir a Suiza, yo no estaría aquí. De no ser por su deseo de participar en este seminario, ustedes no estarían aquí. Pero muchos santos dicen, el deseo es malo. Alguien le preguntó a Babuji Maharaj: “Cuando hablamos del deseo de llegar a Dios, también eso es un deseo. Entonces, ¿no es malo?” Babuji Maharaj dio dos respuestas: 1. “Es el único deseo legítimo.” Todo el mundo tiene el derecho de realizar la divinidad en esta vida. Por lo tanto, es nuestro deber. Es el único deseo legítimo que uno puede tener en esta vida. 2. “Este deseo concreto elimina todos los demás deseos.” Por eso, deberíamos tener el deseo, básicamente de participar en el satsangh, de participar en el trabajo del Maestro, de participar en nuestra propia evolución, en nuestro propio progreso; es el deseo fundamental. Cuando tenemos este deseo, se transforma en interés y después en fe en el Maestro. Por tanto, fundamentalmente tenemos el deseo de trabajar. Es decir, no es suficiente con que uno tenga sólo el deseo. Yo también tengo el deseo de estar con el Maestro las 24 horas. Pero, ¿es eso suficiente? Tenemos que trabajar para conseguirlo. Y para trabajar deben saber, deben saber qué hay que utilizar para llevar a cabo algo. Supongan que soy carpintero. Debo saber cómo cortar un árbol, cómo hacer con él una silla, una mesa o cualquier mueble. Si no sé cómo hacerlo, será un desastre. Por eso, el deseo debe ir seguido por un conocimiento básico de cómo prepararnos para transformarnos. Y aquí en Sahaj Marg, el Maestro lo da en abundancia. El Maestro es el manantial de sabiduría y trabaja a través de los preceptores. Ellos han sido dotados con este poder de transmisión, y cuando lo hacen, ellos saben lo que ocurre en nuestro interior y precisamente lo que hacen es dar lo que el Maestro da. ¿Y acaso es suficiente con que sólo tengamos el conocimiento? Debe transformarse en el esfuerzo por hacer algo. No es suficiente tener el deseo y el conocimiento. Debo aplicar mi esfuerzo. Así pues, el esfuerzo del abhyasi es de gran importancia, al igual que el esfuerzo del preceptor o el del Maestro por transformarnos hasta lo más alto. Cuando se encuentran ambos, vemos que el resultado es el más alto. De no ser así, no sirve de nada. El Maestro estará allí, ustedes estarán allí y aunque la transmisión también esté allí, no puede haber transformación sin Unión. Por eso, deber haber deseo, debe haber conocimiento y después debe haber esfuerzo. Entonces es cuando tenemos el resultado. Eso es lo que Babuji Maharaj define como: “la transformación del ser humano.”

Por eso, para que haya transformación tienen que darse todas estas cosas. Y debe reflejarse en nuestras acciones. Y esta transmisión es exclusiva de Sahaj Marg, pues en nuestras antiguas escrituras hay muy pocas referencias a ella. En los tiempos antiguos había cuatro niveles de transmisión que se utilizaban para la transformación del hombre. El nivel más denso de todos es la transmisión mediante el contacto físico. El ejemplo que se da es la gallina que pone el huevo y lo empolla. Se echa sobre el huevo hasta que sale el pollito. Es decir que el contacto físico entre el Gurú y su discípulo es necesario. El Gurú y el discípulo deben estar juntos. Por eso se le llama la forma más densa de transmisión, porque en Sahaj Marg trascendemos esto. Nosotros estamos en Suiza y el Maestro, en la India, pero aun así sentimos su presencia, sentimos su transmisión. Así que lo que se da en Sahaj Marg no es únicamente el contacto físico o la transmisión física, aunque en algunos casos el Maestro trabaje físicamente. El Maestro también transmite físicamente. El segundo nivel de transmisión es por medio de la mirada. Hay algunos casos en que, ya saben el propio Babuji Maharaj escribió sobre Lalaji Maharaj: “Lalaji podía transformar a un hombre-animal en un ser humano perfecto con una simple mirada.” El Maestro me dijo que éste es el ejemplo de cómo el Maestro puede transmitir con la mirada. En otro nivel tenemos la transmisión mediante la palabra. En muchas ocasiones, cuando el Maestro está hablando, fluye la transmisión. Pero en la antigua India, lo hacían de forma distinta. Solían dar cierto mantra, cierta palabra mística que el discípulo supuestamente tenía que recitar y cumplir para su transformación. Pero les digo que el defecto es el siguiente: una de las tías de un compañero nuestro (una señora de 80 años de edad) sintió que debía ir a ver a un santo en los Himalayas. Así que él la llevó hasta allá. Encontraron al santo, una persona muy santa y ella le dijo: “No siento ningún progreso espiritual, ni siquiera después de llevar 30 años practicando el mantra, meditando en esta palabra mística.” Y el santo le preguntó: “¿Qué es lo que practica?” Ella le dijo: “Éste es el mantra que he estado cantando, sobre el cual he estado meditando.” Y el santo le preguntó: “¿Quién fue el estúpido que le inició en esta práctica?” Y esta señora mayor con toda su inocencia dijo: “Únicamente usted, Maharaj.” Ya ven, este gran hombre la había iniciado muchos años atrás, pero la había olvidado. ¿Pueden imaginarse algo así en Sahaj Marg? ¿Acaso el Maestro nos olvida en algún momento? Cuando voy a él, no tiene que recordar mi nombre, no tiene que reconocer mi aspecto físico, pero mi corazón me dice que él me conoce; me reconoce; se acuerda de mí. Así que eso se evita totalmente en Sahaj Marg. De ahí que en Sahaj Marg, la manera más elevada de transmisión es de corazón a corazón. Y en nuestras antiguas escrituras se describe esto como la forma más sutil. Aquí, el Maestro transmite desde su corazón a cualquier número de personas simultáneamente.

Una vez, el Maestro se dirigía al satsangh, yo iba detrás de Él. Entonces el Maestro se dio media vuelta y me dijo: “Mire Kannan, hay unos pocos cientos de abhyasis sentados. Aunque hubiera millones de abhyasis, deberíamos ser capaces de darles sittings individualmente.” ¿Qué Maestro puede decir esto con autoridad? Esto sólo puede ocurrir en Sahaj Marg. Sólo el Maestro de Sahaj Marg puede transmitir a cada uno de nosotros individualmente, aunque el número sea de millones. Eso es lo que él hace, porque la transmisión del Maestro está más allá del tiempo y del espacio. Una vez el Maestro dijo: “Si ustedes dan un paso hacia él, él da un paso hacia ustedes.” Pero ustedes deben dar el primer paso. Ésa es la voluntad del abhyasi para ser transformado, para hacer el sadhana espiritual, y eso es nuestra voluntad. Así que el Maestro dice que el primer paso lo deben dar ustedes. Y Babuji dijo en una ocasión: “si ustedes no quieren ser responsables de su propio progreso, ¿por qué debería serlo yo? Si no están interesados en su progreso espiritual, ¿por qué debería estarlo yo?” Así que nosotros debemos dar el primer paso, y después el Maestro da su paso hacia nosotros. Pero la diferencia, dice el Maestro: “Nuestro paso puede ser de un metro, dos metros, pero un único paso del Maestro va desde este extremo del infinito hasta el otro extremo del infinito.” Por tanto, el Maestro trasciende los límites, las nacionalidades, las religiones, el color, el sexo, los nombres y las características. Él espera que todos nosotros seamos así. Por eso, el Maestro espera que esta transformación se manifieste en todas nuestras actividades. Estoy seguro de que con las bendiciones del Maestro estamos todos en el mismo proceso, y por lo menos al final de este seminario (ya comenzó desde el principio, y es un proceso continuo) sabremos qué transformación está llevando a cabo el Maestro en nuestro interior. Y seremos capaces de manifestar eso mismo en todas nuestras futuras acciones, lo cual hará que el Maestro sienta felicidad y satisfacción, que debe ser nuestro objetivo.

Les agradezco a todos su paciente atención.